Terapia por teléfono contra la depresión

Frente a un problema como la depresión el aliento humano, el contacto físico y visual, pueden resultar fundamentales. Sin embargo, en la distancia se puede hacer también mucho para ayudar a una persona a combatir su depresión. Es el poder de la palabra de un buen especialista.

Según un estudio publicado en el Journal of the American Medical Association, la terapia telefónica puede ser tan buena como la terapia en persona para tratar los síntomas de depresión a corto plazo.

La investigación de David Mohr, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Feinberg, se llevó a cabo con 325 pacientes con depresión. Todos recibieron dieciocho sesiones semanales de terapia cognitivo-conductual, una forma de psicoterapia utilizada comúnmente para tratar la depresión, ya sea en persona o por teléfono.

Dado que muchos pacientes se mostraron partidarios de seguir con sesiones telefónicas, una parte del grupo realizó esa terapia y la otra parte exclusivamente sesiones en persona.

El resultado fue que ambas formas de tratar al paciente lograron reducir significativamente los síntomas de la depresión después de las dieciocho sesiones.

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La alimentación y el riesgo de padecer depresión

Los consumidores de comida rápida y bollería industrial tienen el doble de riesgo de padecer depresión. En concreto, las posibilidades aumentan un 51 por ciento si se ingieren este tipo de alimentos según investigaciones médicas. Existe una relación directa en cuanto a dosis de alimento y grado de depresión.

Las personas que más alimentos grasos consumen son también más propensos a estar solteros, ser menos activos y tener un patrón dietético peor, con un consumo menor de fruta, frutos secos, pescado, verduras y aceite de oliva. Pero este grupo de personas también realiza otros hábitos poco saludables, como son fumar y trabajar más de 45 horas semanales.

Debería controlarse el consumo de este tipo de alimentos debido a su implicación en la salud física y mental. La obesidad o las enfermedades cardiovasculares pueden ser otras de las patologías asociadas.

La depresión se puede tratar

La depresión suele estar acompañada de fatiga o cansancio que no se corresponde con el nivel de actividad. También son habituales los cambios físicos, la falta de apetito, pérdida del deseo sexual, alteración del sueño, dificultades cognitivas como la pérdida de concentración, de memoria o la dificultad para tomar decisiones. A su vez son habituales los pensamientos derrotistas, la baja autoestima y algunas conductas autodestructivas.

La depresión tiene tratamiento efectivo, pero antes es necesario realizar un buen diagnóstico. Es importante saber si se trata de una depresión mayor, distimia, trastorno bipolar o un proceso de duelo patológico.

Vale aclarar que aunque no ocurra en todos los casos, la depresión puede estar asociada a otras psicopatologías, principalmente a los trastornos de ansiedad.

Qué es la depresión

La depresión es un trastorno afectivo que varía desde la baja del estado de ánimo característica de la vida cotidiana, hasta el síndrome clínico de gravedad y duración prolongada.

El término depresión proviene del latín depressio y significa hundimiento. Esta imagen ejemplifica claramente el sentimiento típico de la persona afectada, de estar hundida con un peso importante sobre su ser.

El afectado posee un sentimiento profundo de tristeza y desánimo, como así también una apatía inusual que le impide disfrutar de aquello que antes le producía satisfacción.